miércoles, 25 de marzo de 2009

Segundo círculo de industrialización, semana 7


Durante la séptima semana de clase se vió la industrialización periférica, es decir, los principales avances económicos experimentados en los países de Holanda, Escandinavia -periferia Norte-, Italia, España -Periferia Sur-, Rusia y Japón -Periferia Este-. Todos ellos pertenecen al segundo círculo de industrialización, que empezó a partir de 1870 y que a largo plazo supuso una escasa transformación estructural de estas economías.
Los países de la periferia norte fueron los que más se desarrollaron debido a la abundancia de recursos de que disponían, ya que eran muy demandados en el mercado mundial. Este factor unido a la gran proximidad con los mercados demandantes ,a la adopción de energías como la electricidad y a la inversión de capital extranjero, hicieron que se pasara de economías exportadoras de materias primas a economías dedicadas a la exportación de productos semielaborados y totalmente integradas en el mercado internacional.
Italia y España también crecieron pero a un ritmo inferior a los países escandinavos. Los productos agrarios y los minerales en el caso de España eran los únicos recursos que resultaban atractivos al exterior. Pero lo que dificultó el rápido crecimiento económico de estos países fueron las políticas proteccionistas para favorecer algunas regiones y sectores y un precario sistema educativo. La crisis económica de finales de siglo supuso una mayor diversificación industrial.
Antes de industrializarse por motivos nacionalistas y políticos, Rusia y Japón eran economías feudales, pero mientras el primer país tenía un elevado grado de servidumbre y miseria, el segundo disponía de una importante tradición artesana y manufacturera y de una elevada formación cultural. Estos dos puntos de partida distintos provocaron una industrialización más fuerte y consolidada en Japón.

Después de ver los procesos de industrialización de estos países, se puede concluir que éstos no hubieran sido posibles sin la entrada de capital extranjero en aquellos sectores potencialmente competitivos como puede ser el hierro en España y la energía hidroeléctrica en Italia. Sin embargo, el endeudamiento de los Gobiernos también ayudó a financiar la construcción de la red ferroviaria y de varias infraestructuras públicas nacionales. Y esta situación se parece mucho a la que están viviendo actualmente algunos países del Tercer Mundo, que hace algunos años contrajeron importantes deudas externas con los países ricos para poder financiar sus procesos de industrialización y desarrollo y ahora les resulta muy difícil saldarlas por los elevados tipos de interés. Pero lo que resulta más sorprendente es que ese dinero prestado, en la mayoría de los casos, fue a parar a manos corruptas y no se destinó ni al desarrollo ni al progreso, lo que significa que estos países se encuentran en la misma situación que antes o incluso peor porque están sobreendeudados.

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