jueves, 16 de abril de 2009

El patrón oro y la 1ª Guerra Mundial, Semana 10



Esta semana hemos visto el sistema internacional de pagos instaurado por Inglaterra a mediados del siglo XVIII: el patrón oro.
Debido al gran volumen de transacciones comerciales que se producían entre países fue necesario establecer un sistema monetario basado en el dinero fiduciario, es decir, aquel con un valor nominal superior al real. El patrón oro permitía convertir en oro el papel moneda existente y cada Banco Central tenía la obligación de establecer una paridad fija entre la moneda en circulación y el oro. El dinero bancario aumentó de forma espectacular en esa época (entre 1815 y 1913, los billetes bancarios se multiplicaron por 14 y los depósitos a la vista por 50) a causa de las grandes ventajas que ofrecía: permitía aumentar la oferta monetaria nacional y realizar transacciones sin necesidad de utilizar ningún instrumento de pago tangible.
Se creía que con el patrón oro se reajustarían los desequilibrios en la balanza de pagos de forma automática mediante las entradas y salidas de reservas de oro, los precios y los tipos de interés, pero en la realidad no fue así. El sistema dependía mucho del banco central británico y de la cotización de la libra esterlina en los mercados.
Pero a pesar de todo, el patrón oro resultó ser el mejor de los existentes hasta entonces y enseguida fue adoptado por el resto de potencias económicas: Francia, Alemania y EE.UU.
El patrón oro estuvo vigente hasta 1931.


Hoy en día es inimaginable una economía sin dinero fiduciario. La gran cantidad de transacciones tanto comerciales como de capital que se llevan a cabo entre países hace imprescindible disponer de dinero bancario y de una gran variedad de medios de pago. Los depósitos a la vista o cuentas corrientes permiten realizar pagos por transferencia bancaria, que la moneda siga estando en los bancos y que éstos puedan seguir concediendo créditos. El resultado es un aumento en la velocidad de circulación de la moneda y la creación de dinero. Por tanto, podemos concluir que la existencia de dinero fiduciario permite que se produzca un crecimiento económico; de lo contrario, la escasez de moneda podría disminuir la actividad económica y provocar una caída de precios así como también un encarecimiento de los créditos.


También se trató el desarrollo de la 1ª Guerra Mundial (1914-1918). Se habló de los antecedentes -principales rivalidades entre países de la Europa Occidental-, y del desencadenante del estallido de la guerra: el asesinato del heredero Austrohúngaro en Bosnia por parte de los serbios. Se crearon dos bloques: la Triple Alianza -Alemania, Austria e Italia- y el Triple Entente -Reino Unido, Francia y Rusia-, que resultaron vencedores del conflicto cuatro años más tarde. Este duro enfrentamiento involucró a más de 32 países del mundo y tuvó graves consecuencias demográficas, sociales y económicas.

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